Es de justicia

Le he dado muchas vueltas a este tema. Habrá quien piense que no es un tema para este blog, o incluso puede que a alguien (espero que no sea el caso) le moleste.

Hace tiempo expuse que no sólo se trata de reciclar lo material, sino que son nuestras vidas en general lo que debemos ir renovando, afianzando, revalorizando... No de un modo lineal, no se trata de ningún discurso new age ni de autoayuda. Cada persona tiene su camino, sus atajos, sus rodeos, sus bifurcaciones, sus vueltas atrás, sus saltos adelante. Lo importante es sentirnos a gusto con nosotros mismos, y una parte importantísima de ése "nosotros mismos" es, sin duda la conciencia. La conciencia individual, que es como las ideas y como el culo, que cada uno tiene los suyos. Pero también la conciencia colectiva. Con lo pequeñitos que somos, somos parte de un gran engranaje que funciona también con nuestros pequeños gestos. Ésos pequeños gestos de los que tanto me gusta hablar. Puede parecer que no sirve de nada que yo ahorre agua, que yo facilite la recogida selectiva de residuos, que yo... Lo que sea. Pero de menos sirve no hacerlo.

Yo, como parte de esta sociedad, siento vergüenza porque hay conciudadanos míos, en este país desarrollado, que no saben dónde llorar a sus muertos. Creo que, como colectivo, necesitamos una reflexión profunda al respecto.

Mi conciencia me pide expresarlo, y lo voy a hacer de la forma más mediática, con lo que más ha sonado estos días. Aunque de sobras sabéis que, detrás, muchas personas trabajan a diario para conseguir recuperar la dignidad de aquéllos que ya no pueden reclamarla. Por ejemplo, @dombodan, que en su Twitter nos pone al día de los avances en lo que a apertura de fosas e identificación de restos se refiere. Una gran labor.



5 comentarios:

  1. estoy totalmente de acuerdo con tu blog, cualquier sitio vale para escribir en lo que creemos y consideramos justo ;)

    ResponderSuprimir
  2. Bueno, a mi forma de ver, si que puede ser una forma más de reciclado, de reciclar a la sociedad que no acepta la verdad por muy dura que sea, que los que han hecho todo esto deberian de asumir su culpa, sin más, y si no quieren ayudar a reconstruir la memoria de la guerra, que al menos faciliten las tareas de busqueda sin poner excusas, creo que a todos nos gustaria saber, como, cuando y donde de nuestros antepasados pero la verguenza que se siente por todo supera a la dignidad y al derecho de encontrar nuestras raices.

    ResponderSuprimir
  3. Gracias, chicos, por vuestros comentarios. Poco a poco con todo, ¿no?
    ¡Saludos!

    ResponderSuprimir
  4. Hola, Mamen, querida reciclante. Me gusta cuando dices "Habrá quien piense que no es un tema para este blog..." o "...siento vergüenza porque hay conciudadanos míos, en este país desarrollado, que no saben dónde llorar a sus muertos. Creo que, como colectivo, necesitamos una reflexión profunda al respecto."
    Me pasa igual con mi sitio. Pero... hay MOTIVOS para reflexionar. Y para EXIGIR. Se hace imprescindible, aunque cada uno lo haga a su modo.
    No estuvo mal el tuyo.
    Besotes. Unn placer.

    ResponderSuprimir
  5. Narbona, muchas gracias. Tu opinión es muy valorada en esta casa 2.0.

    ResponderSuprimir